Curia Nuestra Señora de la Ilusión de Avila

Desde aquí intentaremos continuar un camino de fe en compañía de Jesús en María a través de la vivencia de Legión de María a través de los Praesidia de Ávila y Segovia.

Legión de María es un movimiento de seglares, que se proponen compartir su Fe y su tiempo con los demas. Funciona con reuniones semanales de grupo, donde se ora, se revisa la actividad apostólica y se estudian temas formativos para hacer más eficaz el apostolado. Puede pertenecer todo Católico que practique fielmente su religión y desee ser útil a la Iglesia y a la sociedad.


Virgen de la Milagrosa.

Virgen de la Milagrosa.

domingo, 22 de enero de 2017

Peregrinación del Senatus de Buenos Aires a la tumba de Alfonso Lambe en Cementerio de Recoleta

Ayer 21 de Enero, día de Santa Inés, los legionarios de María del Senatus de Buenos Aires peregrinaron al cementerio de la Recoleta donde descansan, desde hace 58 años, los restos mortales del Siervo de Dios Alfonso Lambe. 

Este video es para queconozcamos mejor su vida y recurramos a su intercesión ante alguna causa desesperada. A Jesús por María!

https://m.youtube.com/watch?v=JqzWy-N6Z9Y&feature=share


miércoles, 14 de diciembre de 2016

Reunión General Anual de Navidad 2016

El pasado 10 de Diciembre la Curia de Ávila "Nuestra Señora de la Ilusión" celebró en la Parroquia de San Antonio la reunión general anual de Navidad, acto que la Legión de María celebra lo más proximo a la Fiesta de la Inmaculada Concepción, en el que nos reunimos todos los miembros, tanto activos como auxiliares.

El Acto comenzó en la Iglesia con las Oraciones de la Tessera, el rezo del Rosario y una pequeña allocution del Director Espiritual Don Juan, presidiendo nuestras oraciones La Virgen de los Infantes.


 Tras las Oraciones se pasó al salon parroquial donde los distintos praesidium intervinieron, en esta ocasión teniendo, como es normal en estos días navideños, el Nacimiento presidiendo el acto:


Inició su participación la hermana Sonsoles del Praesidium "Virgen Fiel" de la Parroquia de San José Obrero haciendonos una Sintesis sobre "la Misericordia de la Virgen y la Salve":


A continuación las hermanas del Praesidium "Virgen y Madre", tambien de la Parroquia de San José Obrero, nos hicieron un a representación expolicando su trabajo de contactos con los jovenes a la salida de los Institutos de la ciudad:

     - En primer lugar explicando brevemente el apostolado que iban ha hacer con los jovenes:


      - Acontinuación se prepararon, en este caso ante el Nacimiento, exponiendo la intención de ese trabajo:
 

     - Despues ya escenificaron el dialogo con otros jovenes con la colaboración de las hermanas de otros praesidium:




Siguieron las hermanas del Praesidium "Ntra. Sra. del Rosario" de la Parroquia de Santo Tomás representando la Adoración de los Reyes Magos con poesias y cantando Villancicos:

     - Adoracion y poesía ante el Portal de Belen, por "Los Reyes Magos" y una hermana


      - Canto de Vilancicos, participando todos los asistentes:



Seguidamente la hermana Teresa del Praesidium "Madre de la Iglesia" de la Parroquia de Santiago nos habló sobre el Adviento: 



 Tambien y para terminar, los hermanos del Praesidium "Puerta del Cielo" de la Parroquia de San Antonio participaron recitando una poesia cada uno de los integrantes.

Y para terminar hubo un pequeño combite para tomar un dulce todos juntos:



Asi que desde estas lineas la Curia "Nuestra Señora de la Ilusión" desea a todos que pasen unos Felices Días en union de Jesús con María, deseando que el Niño Diós nazca en nuestro corazón todos los días del año y vivamos una Feliz y Santa Navidad.  

 

jueves, 1 de diciembre de 2016

Retiro de Adviento Sabado 3 Diciembre en Adoratrices

Este año, como en ocasiones anteriores, la Legión de María de la Curia de Ávila realizará el Retiro de Adviento al que estan todos los creyentes invitados.

Pinchar en la imagen para ver más grande.

Os esperamos.

martes, 27 de septiembre de 2016

I CONGRESO DEL COMITIUM NTRA SRA DE LA VEGA DE SALAMANCA 25-II-2012.

Asistentes alrededor del Altar



El 25 de febrero tuvo lugar en el Centro de Espiritualidad de Valladolid el Primer Congreso del Comitium Ntra. Sra. de la Vega de Salamanca. Asistieron cerca de 70 hermanos de Salamanca, Ávila, Zamora y Valladolid. Contamos con la presencia del Señor Arzobispo de Valladolid D. Ricardo Blázquez  que presidió la celebración de la Eucaristía, junto con el D.E. de la Curia de Valladolid D. Fernando García Álvaro, también asistió el anterior D.E. del Comitium P. Francisco de Asís y el párroco de Ntra. Sra. de las Nieves (VA) y el Presidente de Senatus, hrno Javier de Frutos.

El Sr. Arzobispo en la homilía dijo, entre otras cosas, que la forma de trabajar en Legión de María de persona a persona, es muy adecuada para la nueva evangelización. Después dedicó un breve tiempo para hablar con todos interesándose por la extensión de la Legión en las parroquias donde no hay. También se interesó por la causa de beatificación del hrno. Frank Duff.

 
La  primera ponencia fue “La Nueva Evangelización” a cargo de D. Fernando García Álvaro que impactó por su claridad y alegría.

Nos decía que somos lo que hacemos y lo que vivimos. La misión de la Iglesia es hacia dentro: cómo renovar en los cristianos el entusiasmo por la vida en Cristo y hacia fuera: invitar a todos los hombres a compartir la vida, el mensaje de Jesús, punto principal de Legión de María.  Es cuestión de convencimiento, el Evangelio es la proclamación de buenas noticias y nuestro mundo necesita buenas noticias, pero no sucedáneos. El mayor sufrimiento de este mundo es no saber amar.

Seguimos las huellas de María: como mujer de fe, signo profético y nuestra mediadora.

 - 1.Es mujer de fe. “Feliz porque has creído”  tener fe es creer en Dios. Si creo en Dios, en que me ha elegido, soy feliz. La fe va unida a la confianza y ello implica negarse a uno mismo para conformarse con Jesús. María concibió en su espíritu antes de concebir en su cuerpo. Todo lo meditaba en su corazón. Es necesario despertar en el creyente su relación con Cristo. Lo primero es revitalizar nuestra vida interior. La fe se hace más fuerte cuando se comunica.

- 2.Es señal profética. El canto más profético de las Escrituras es el Magníficat. María da gracias antes de recibir un favor. Como profeta significa que con la palabra anuncio y denuncio. La misión evangélica es anuncio de la palabra pero no sólo ha de ir en la interioridad espiritual, sino también impulsar su compromiso social. María es fuente de continua inspiración.

- 3. Mediadora. Su mediación está unida a su condición maternal. Las madres dan vida y acogen, nuestro mundo necesita de la acogida. La acogida, como  en María, va unida a sus largos silencios,. ¿Cómo vivir esta dimensión dentro de la Legión de María? cómo vivir ese reto de saber equilibrar la vida interior vivida en comunidad y saberlo transmitir?

Necesitamos de la formación y vida espiritual, ello requiere tiempos largos de oración, vivir los sacramentos. Para conocer que quiere Dios de mí hace falta escuchar y un director espiritual que pueda conocer a la persona y así orientarla.

Hoy no nos reunimos para tener un día de lamentaciones: somos pocos, muchos mayores…estamos para ver que el mundo necesita buenas noticias y anunciar el Evangelio que es la mejor de las noticias. El énfasis hay que ponerlo en las familias porque se ha roto la transmisión de la fe.

Somos los brazos y pies de Jesús.



En la segunda ponencia dada por la hna. Ascensión Fernández, Presidenta del Comitium,  hablaba de la Creatividad en los trabajos.

En el mundo de la empresa se dice que en tiempos de crisis hay que ser creativos, pero si miramos muchos de nuestros grupos podríamos pensar que estamos entrando en un estado de inmovilismo y aletargamiento, algo que nada tiene que ver con el espíritu legionario. ¿Nuestros trabajos son creativos?, pueden y deben ser creativos. Si Dios es el fundamento del hacer nacer, de dar la vida a los seres humanos y al mundo, nuestro servicio legionario también tiene que ser creativo.

-  La acción simbólica (Man cap.38 pt.4). A veces nos enfrentamos a trabajos que nos parecen imposibles, si nos dejásemos guiar por nuestras propias inclinaciones nos abstendríamos de actuar por considerarlo inútil. El rechazar la idea de la imposibilidad nos dará la clave para lo posible, este es el espíritu que hay que fortalecer. Cada imposibilidad es divisible en 39 pasos, cada uno de los cuales es posible, y si ni siquiera se puede dar ese primer paso, hagamos algo positivo que aunque pueda no tener valor práctico, al menos tenga alguna relación con él.

-  Cómo debe ser la creatividad del trabajo legionario (Manual cap. IV). Los seglares vivimos en diferentes ambientes. Si tenemos capacidad para conocer nuestro entorno, también deberíamos tener capacidad para encontrar soluciones y dar ideas en nuestros grupos, en los consejos …..para ver cómo podemos influir en el mismo. El secreto de la fuerza de la espiritualidad legionaria está en función de la unión de los legionarios con María.

-  Paralizados por miedo. En especial miedo al fracaso. Sea cual sea el tipo de miedo éste destruye en germen innumerable y excelentes empresas y ejerce una influencia paralizadora en nuestras vidas. En la Legión el deber legionario nos permite vencer las diferentes clases de miedos.

Idealismo y dinamismo en alto grado (Manual cap. X p.6). Los frutos del Espíritu legionario son idealismo y dinamismo en alto grado. La Legión debe trazar un programa de iniciativas que cautiven para la Iglesia esos dos términos, que forje un ideal superior para que los pocos que respondan a las iniciativas grandes perseveraren y su espíritu se comunique a muchos y conducir hacia la santidad a multitudes enteras. Dice Frank Duff:”Como cristianos debéis estar por encima de la gente normal, debéis reflejar en vuestra vida los verdaderos ideales de la religión. “¿se acuerdan en la vida cotidiana que las horas  dedicadas al trabajo no son mas que de entrenamiento?¿y de que el espíritu de esas horas debe inundar y llenar las demás horas de su vida de modo que Cristo pueda servirse de ellos para vivir en ellos?.

María  en el centro de la creatividad del trabajo legionario. María ha sido colocada por Dios en el centro de los planes de salvación. Todo lo que es, todo lo que supone la legión está resumido en esa verdad expresada en la promesa legionaria de que “el Espíritu Santo que vino a regenerar al mundo en Jesucristo no quiso hacerlo sino por María”. El Cuerpo Místico de la Iglesia es el campo  donde se realiza la actividad legionaria. El legionario hace ese trabajo en unión con María y en su nombre se limita en último término a provocar un encuentro entre María y Cristo en el alma de la persona a la que se dirige.



La tercera ponencia “Creciendo desde las raíces” por el Presidente del Senatus, hrno. Javier de Frutos.

Hablar de las raíces es hacerlo de la vida de Frank Duff,  de cómo nace Legión de María y de las vicisitudes por las que pasa hasta configurar lo que es hoy un movimiento extendido por todo el mundo.

Referente a lo que ha aportado la Legión a la Iglesia en el pasado, el Papa Pablo VI dijo que: “la fundación de la Legión de María, había sido el acontecimiento más importante en la historia de la iglesia desde el comienzo de las grandes Órdenes Religiosas en la Edad Media”.

Frank Duff era un hombre de una vida espiritual extraordinaria como lo prueba la publicación de un folleto que tituló  ¿Podemos ser santos?. Lo primero que tuvo en cuenta al dar contenido y espiritualidad a la Legión de María fue la santificación personal de sus miembros mediante la oración y el trabajo apostólico. Y estos dos pilares son el fundamento y la raíz del ser legionario y la base fundamental del apostolado. Descubrió el libro de S. Luis María de Monfort “Verdadera devoción a María”  y decidió ponerla en práctica.

A la luz  de esa breve historia podemos decir que:

- La Legión nació y ha llegado hasta nosotros de la mano del Señor y bajo la protección de María y en sus manos seguimos estando.
El Espíritu Santo inspiró a su fundador/es y sigue inspirando a través de los tiempos.

La legión está basada en una confianza sin límites en la Mediación de María.

-  Sin vida de oración, sin esfuerzo personal constante hacia la santidad, estaríamos haciendo una caricatura de Legión, ya que es su elemento esencial.

La doctrina del Cuerpo Místico hay que vivirla y hacerla práctica en nuestra vida diaria y en los trabajos apostólicos.
-  Debemos actualizar las virtudes de los primeros tiempos: ilusión, valentía, espíritu combativo, esfuerzo constante.

-  Revisar los campos de apostolado para ver si son los que los tiempos actuales están demandando. Hoy estamos oyendo hablar por todas partes de la nueva evangelización, nos debemos preguntar ¿estamos atentos a las necesidades y a las directrices de la Iglesia?, en la parroquia, en la diócesis,  en toda la Iglesia.

Si queremos que la Legión de María siga siendo eficaz, debemos concienciarnos cada vez más de que será en la medida de nuestra fidelidad a sus raíces, que tienen la riqueza necesaria para seguir siendo hoy un movimiento eficaz en la Iglesia. Atentos a las necesidades de cada tiempo, pero sin perder la identidad y mucho menos su espíritu. Tenemos el deber de legarla a las próximas generaciones con la limpieza y fidelidad que la hemos recibido.



Este primer Congreso del Comitium de Salamanca fue muy positivo, primero porque las ponencias fueron muy claras, formativas y alentadoras. Agradecemos a los ponentes su esfuerzo y disponibilidad. Segundo porque la convivencia entre hermanos de otras Curias propició compartir experiencias en los trabajos, alegrías y dificultades en toda la vida de nuestra Legión y enriquecimiento personal. El fruto seguro que no se hace esperar. El ambiente fue familiar y alegre.

Gracias a todos por vuestra asistencia y colaboración y a los hermanos del Senatus  que siempre nos animan y apoyan.

 Para ver el video resumen del I Congreso del Comitium Ntra. Sra. de la Vega de Salamanca celebrado el 25 de febrero de 2. 012, pulsa  >>AQUI<<


lunes, 16 de marzo de 2015

21 de Marzo 2015 celebración del Acies en el Convento de la Santa en Ávila



Un año más se acerca la celebración del El Acies…El Acto más  importante del año para todo legionario… el proximo sabado 21 de Marzo, cercano a la Festividad de la Anunciación del Ángel a María, la Curia de Ávila celebra el Acies. Nos dice el Manual en el Cap: 30; Pto 1; "En este acto los legionarios se reúnen para renovar su homenaje a la Reina de la Legión y recibir de Ella fuerza y bendición para un año más luchar contra las fuerzas del mal".


María dijo Sí, con todas las consecuencias, nosotros volvemos a renovar nuestra PROMESA LEGIONARIA,  de forma Personal y Comunitaria, esto supone:

1º)  Asistencia: Nos dice el Manual: Si alguno pudiendo asistir, no lo hace, da a entender que tiene poco o nada del Espíritu de la Legión y no la beneficia con estar en ella. Vayamos todos los socios activos, declarando que queremos seguir un año más, sirviendo a María y a nuestros hermanos. Invitemos a los auxiliares, fomentando la unión con ellos, que se sientan parte importante de la Legión y a  familiares y conocidos, que conozcan y valoren nuestra labor.  

2º) Renovación Personal y Comunitaria. Haciendo examen de conciencia, sobre como servimos a María y su Legión, que podemos mejorar, que disposición y vocación de servicio tenemos, ante las necesidades de nuestros praesidia y curia. que ilusiones y propósitos nuevos. Salgamos renovados diciendo con verdadero sentido. “Soy todo tuyo Reina Mía, Madre Mía y cuanto tengo tuyo es”. Para seguir un año más a su servicio. Asistiendo y Participando en las Juntas con ganas e ilusión, fomentando la Unidad, Humildad y Entrega, haciendo más Oración, mejores Trabajos, cuidando nuestra Formación.

¡Que salgamos del acies con fuerzas renovadas dispuestos a dar lo mejor de cada uno al servicio de la Legión de María! 

Ávila 8 Marzo 2015
Punto de atención
curia "Ntra. Sra. De La Ilusion
Hno. José Antonio

domingo, 1 de marzo de 2015

Los Socios Auxiliares de Legión de María.

¿Quiénes son los socios auxiliares?Primeramente cada grupo de la Legión de María debe crear y mantener en derredor suyo un buen número de auxiliares.
Piensese en un regimiento de soldados bien dirigidos, valientes, perfectamente disciplinados y equipados: ¿acaso no son más que fuerzas irresistibles? Y, sin embargo, ellos solos no son más que una fuerza efímera. Día tras día dependen de una ingente multitud de operarios que les proveen de municiones, víveres, ropas y asistencia médica. Retiradles esas provisiones, y veréis lo que queda de ese magnífico ejército al cabo de algunas horas de combate.
Lo que estos suministradores son para el ejército, eso son los auxiliares respecto al praesidium (grupo legionario). Ellos forman parte integral de la organización. Sin ellos el praesidium es incompleto. 

¿Quiénes pueden ser socios auxiliares?En calidad de Socios Auxiliares pueden ingresar sacerdotes, religiosos y seglares. Son aquellos que no pueden o no quieren asumir los deberes del socio activo, pero se asocian a la Legión emprendiendo en su nombre un servicio de Oración.
Los Auxiliares se dividen en dos grados:
A) el primario, cuyos miembros están llamados simplemente Auxiliares, y
B) el grado superior, cuyos miembros serán llamados más propiamente Adjutores Legionis, o sencillamente Adjutores.


¿En qué consiste ser un AUXILIAR de la Legión de María?

1) Grado primario: LOS AUXILIARES (ala izquierda suplicante)El servicio de los Auxiliares consiste en rezar diariamente las oraciones contenidas en la Téssera, a saber: La invocación y la oración al Espíritu Santo; cinco decenas del Rosario y las oraciones que siguen después; la Catena y, por último, las oraciones finales.

Se puede repartir este rezo a lo largo del día, según la conveniencia de cada cual.
Los que ya recen el rosario diariamente por cualquier intención que sea, pueden hacerse socios Auxiliares sin obligaciones de añadir otro Rosario.
2) Grado superior: LOS ADJUTORES. (ala derecha suplicante)Este grado se compone de aquellos que, además de cumplir con los requisitos del grado primario, se comprometen a vivir la Misa y comulgar diariamente y a rezar cada día alguna forma de oficio aprobado por la Iglesia.
No se exige un oficio a los religiosos no obligados a él su regla.

No hay alguna cuota para ser miembro de la Legión de María. Lo único que la Legión exige del socio Auxiliar es buena voluntad e intención sincera de cumplir con las oraciones prescritas.

Estas dos clases de socios auxiliares son para la Legión lo que las alas para el ave; ampliamente extendidas por su gran número de auxiliares y batiéndolas poderosamente al impulso rítmico de la fidelidad en sus oraciones, la Legión podrá remontar vuelo hasta las regiones encumbradas del ideal y del esfuerzo sobrenaturales. Volará donde quiera con raudo vuelo, y no habrá montaña, por alta que sea, que impida su paso. Pero, si estas alas se pliegan, la Legión se irá deslizando por los suelos lenta y penosamente, y el menor obstáculo bastará para detenerla. 
Los Auxiliares que se hayan logrado por los miembros activos, quedarán alistados en los registros del Praesidium (grupo local). Cada praesidium guarda un registro temporal, y otro permanente, anotando en el primero los nombre de los Auxiliares nuevamente reclutados, y en el otro, los de aquellos que, terminada la prueba de tres meses, hayan permanecido fieles en el cumplimiento de sus obligaciones y expresado deseos de continuar con ello.

¿Qué recibimos con ser auxiliares?Por generoso que se muestre el socio auxiliar para con la Legión, ésta le devuelve el ciento, el mil, el millón por uno. En esto, lo mismo que el socio activo: les revela las grandezas de María, los alista en el servicio de tan excelsa Reina, les ayuda a profesar a María un verdadero amor; ventajas todas tan inmensas, que decir "el millón por uno" es quedarnos cortos en ponderar la ganancia. La Legión eleva su vida espiritual de sus socios a un plano superior, y de este modo les asegura un aumento de bienes eternos.

¿Quién puede negar a María una ofrenda como ésta? Además, Ella, que es la Reina de la Legión, es igualmente la Reina del mundo y de todo lo que el mundo encierra; por consiguiente, dárselo todo a María es darlo todo allí donde la necesidad es más apremiante, donde nuestra oración tendrá más eficacia.


Participación de los Auxiliares en el trabajo legionario.

El socio auxiliar tiene la sensación que es simplemente un adjunto a la Legión y al que los activos no valoran mucho; sin embargo, eso está muy lejos de la verdad.
La Legión de María sitúa a los auxiliares en el mismo plano que a sus socios activos, insiste en que son verdaderos socios, aprecia mucho el valor de su oración.
Para comprender mejor esta insistencia, puede ser de utilidad recordar el primer año de la Guerra Europea. A causa de las rápidas victorias alemanas se alistaron muchos reclutas, que se entrenaban apresuradamente, y se les enviaba al Frente, pero su presencia allí no hizo cambiar enseguida en le curso de la batalla. ¿Por qué? Porque el ejército tenía escasez de suministros, les faltaba municiones para mantener un fuego continuo. Por ello se crearon fábricas, y miles de trabajadores se colocaron para fabricar municiones. Estos trabajadores creían que estaban aportando "su granito de arena" como era en realidad, aunque no del mismo modo que los que estaban en servicio activo, y tenían razón.
La Legión de María desde sus comienzos, como un ejército, el ejército de María, para luchar las batallas del Señor, comprobó que, una vez que se empieza a extender el frente de batalla, se necesita cada vez mayores cantidades de municiones. Pero las municiones de la lucha de la Legión de María son las oraciones y los buenos trabajos. En esto se diferencia la Legión de un ejército ordinario, en que sus compañías pueden fabricar municiones aunque estén en servicio activo, aún cuando la cantidad necesaria exceda con mucho de su capacidad, aunque se esfuercen al máximo. Así, los auxiliares de la Legión están llamados a ser los que compensan con oraciones el servicio del trabajo activo, que, por causa u otra, no pueden ofrecer.
Siempre han sido reconocidos auténticos legionarios.
Existe una vieja historia de un famoso predicador que fue enviado a combatir la herejía de un país, que nos puede ayudar a entender mejor la función del auxiliar. Este predicador iba acompañado de un hermano lego, y predicaba la fe católica con celo ardiente y elocuencia apasionada. Su trabajo era bendecido por muchas conversiones. En el lecho de muerte daba gracias a Dios por haber sido instrumento de salvación para tantos. Entonces le fue revelado que no fueron sus palabras, sino la recitación constante del "Ave María" el hermano lego durante sus sermones la que atraía la gracia a aquellas almas. Por eso la Legión valora tanto a sus auxiliares, y por eso es tan cuidadosa en su reclutamiento y atención.

Así como no sería correcto infravalorar la importancia del Auxiliar, tampoco lo sería pensar que la entrega es sólo por una parte y que no se recibe nada de la Legión en recompensa por las oraciones ofrecidas por Ella. Por el contrario, la Legión concede a sus miembros dones mucho más preciosos que los que recibe de ellos.

A los auxiliares en particular puede darles un sentido de participar en la lucha por la fe, de luchar en la batalla de Dios en el mundo, que ellos apenas podrían conseguir de otro modo. Ellos son de verdad una parte esencial de ese ejército que, bajo la capitanía de María, está luchando en los cinco continentes contra el mal. Las batallas de la Legión de María son sus batallas; las victorias de la Legión son sus conquistas.
Hágase socio auxiliar de la Legión de María, contáctese con un miembro o socio activo en alguna parroquia.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Charla del retiro de Adviento 2014: EL ADVIENTO Y LA MISIÓN EN EL V CENTENARIO DE SANTA TERESA DE JESÚS (P. Javier OP.)




I.        ADVIENTO: LA ESPERANZA NOS ABRE A LOS HERMANOS
En medio de una crisis como la que estamos viviendo uno de los mayores peligros es perder la esperanza; cuando en una sociedad se pierde la esperanza, todo corre el riesgo de resquebrajarse y degradarse. El ser humano necesita la esperanza como necesita el aire para respirar. Es en la esperanza viva donde se encuentran las fuerzas y el ánimo para construir la fraternidad propia del  Reino que nos ha sido prometido como realización de la felicidad esperada.
Desde una perspectiva cristiana se puede decir que creer en Jesucristo es, precisamente, descubrir en él la esperanza última que anima la existencia humana. De ahí que la Iglesia, quiere anunciar el evangelio de Jesús, está llamada a ser “la comunidad de la esperanza” y su primera tarea es saber despertarla en medio del mundo. Hoy podemos decir que el mejor servicio que hace la caridad cristiana  al mundo es el de poder avivar, levantar y despertar en aquéllos que la han perdido. Fue lo que hizo Jesús cuando le pedían señales de identidad: “id y decidle a Juan lo que  estáis viendo oyendo… los ciegos, los cojos, los pobres… vuelven a la esperanza y confían”.
El adviento es un tiempo que nos invita a renovar y avivar la esperanza como Iglesia. La escucha de la Palabra de Dios en este tiempo será un aliciente que nos puede ayudar a recuperar algunos rasgos vivos para abrir caminos de esperanza.
Ante los temores provocados por la desfundamentación, por la pérdida del principio y fundamento, y ahí está la fuente de la esperanza… necesitamos tener y avivar una:

  • Esperanza lúcida y vigilante: Frente a una cultura y un modo de vivir desfundamentado, sin fuentes ni principios para la razón del sentido y el  porqué de la historia y de la fraternidad como utopía, podemos dar razón de nuestra esperanza. Jesús lo hizo de un modo existencial, desde lo concreto de Nazaret supo vivir en los sentimientos de Padre y su proyecto de vida enraizó su voluntad en unos niveles tales que él mismo se ha convertido en piedra angular paro todos nosotros. Aprendió a mirar la realidad con pasión y afecto, de una forma lúcida y vigilante. Hoy se necesitan personas que sepan mirar desde la luz que escudriña la realidad para saber discernir y distinguir los caminos de la bondad y la justicia de toda ambigüedad y cizaña que pueda habitarla. Nos toca ser profetas y vigías para que nada de lo sencillo, de lo humano y lo cotidiano se escape. Hoy necesitamos de Nazaret – taller de lo profundo en lo sencillo- en medio del mundo para contemplar y comunicar lo contemplado y ser así voz, incluso de los que no la tienen, pero a quien el Padre se la dado sin duda, en la Palabra hecha carne.
  •  Esperanza inconformista y creativa: el evangelio es claro, la salvación no está en el pasado, ni la plenitud es volver al paraíso del comienzo, sino a la plenitud del futuro, a donde se llega con la inconformidad y la creatividad. Lo sabemos, desde el humanismo cristiano, de esta crisis se sale volviendo a como estábamos antes, eso es una falacia y además no nos conviene. Hoy creemos que se puede ser más con menos, que se puede trabajar menos para poder trabajar todos, que un consumo felicitante y que puede haber hasta una economía que dé vida.   Pero falta el reto de creer que donde está nuestro tesoro está nuestro corazón y que eso supone poner la dignidad de lo humano en el centro del corazón y de las aspiraciones de nuestro ser y quehacer en la historia. Nos sabemos llamados a una vocación, que más allá de los estados clásicos de vida, nos interpela por un estado de vida que sea profético y que muestre, desde la inconformidad, la creatividad de un estilo de vida alternativo en lo personal y lo comunitario, capaz de trascender la miopía de una seguridad  insana que excluye y divide en la explotación de la desconfianza y la desesperanza. Ahora es el momento para las opciones y los compromisos, desde lo diario y lo ordinario, que proclaman que estamos saliendo de la indiferencia y apostando por la alternancia de un modo de vivir que felicitante sin cadenas, marcado por la fraternidad que da señales de que otro mundo es posible. 
  • Esperanza compartida y solidaria: Los cristianos no nos podemos permitir ser seres del pesimismo. Hay un proyecto de Reino que nos empuja y que cada día se está haciendo creíble en multitud de signos. Ya son muchos ciegos los que ven, cojos que andan, pobres que se alegran y eso nos alienta en el proceso de lo que esperamos. No hay salvación individual, la clave de la resurrección no tiene vuelta atrás: resucitará todo el hombre, todos los hombres, con toda la creación.   Ahora sólo toca compartir y caminar juntos. Hacer caminos de ilusión y de esperanza. Nos toca construir señales de lo comunitario, incluso allí donde el hombre parece más destrozado y desesperado, lugares de marginación fijada y continua; Creemos en la posibilidad de estructuras sociales, políticas, económicas, culturales que sirvan a la vida y al pueblo, y que desde ahí generen una verdadera esperanza y el deseo de una vida feliz y compartida entre los hombres, donde la felicidad y la realización no se divida ni se reste, sino que se sume y se multiplique como los panes y los peces del evangelio.
  • Esperanza enraizada en Cristo: Pero todo esto no podremos hacerlo sin el agua de la vida, sin conocer el Don de Dios, sin saber quién es el que nos pide de beber porque quiere darnos el agua de vida y hacer de nuestro corazón “una fuente que salte hasta la vida eterna” en la que puedan beber todos los que se acerquen. Jesús es para nosotros fundamento y principio de la esperanza plena. En Él se nos ha mostrado por dónde vienen la verdad, el camino y la luz. Jesús de Nazaret que supo vivir en medio del pueblo pobre, andar por todos sus caminos, encontrarse con toda la gente, acompañando, comiendo el mismo pan y bebiendo el mismo vino, Él que supo crear ambientes de calor para el amor y la confianza serena y fraterna.

Hoy el adviento que genera esperanza ha de transitar ésos mismos caminos con ésas mismas claves:
Bajar al dolor del mundo.
Encender pequeños fuegos que den cobijo y calor.
Apostar por lo comunitario: fomentar experiencias de encuentro y relación.
Defender a los humillados y ofendidos. 
a)     El ESPÍRITU Y LA MÍSTICA DEL ADVIENTO

  • Esperar es soñar: el sueño como símbolo de la utopía, es un instrumento de Dios para construir la historia de la salvación. Dios hace soñar a los hombres y en el sueño se hace promesa de que será posible lo que parece imposible: serás padre de un pueblo, seréis un pueblo, tendréis una tierra, seréis libres…En el corazón del Dios Padre encontraremos la vida eterna que nadie nos podrá arrebatar. Hemos sido hechos para volar a lo más alto, para ser libres sin límites, para vivir por encima de la muerte. Dios nos ha querido, soñado hijos suyos eternamente.
  • Esperar es anhelar: Anhelar es abrirse a la búsqueda de un horizonte para caminar, de una inquietud para vivir, de un cimiento para apoyarse, de un lugar para identificarse, de mares para navegar. Permanecer es morir; pero salir, andar, caminar en búsqueda inquieta de quien quieres ser  y hacerse, eso es vivir. El proceso es imparable y la humanidad, cansada de permanecer quieta, se siente agonizante. Así en cada uno de sus suspiros anhela volver a la fuente del agua de la vida, al espíritu, a la creación inquietante de de un amanecer que anuncia las alegrías     de lo verdaderamente humano.   No podemos renunciar al anhelo del absoluto, porque sólo en él podemos descansar con este corazón inquieto que nos golpea y empuja al nuevo día, al octavo de la resurrección y la vida.
  • Esperar es caminar en el amor: El camino es infinito, millones de años de creación y siglos de historia, pero la huella de lo más humano es cercana y hogareña, vivimos    desde las cosas de cada día. Todo es amor y lo que no lo es no es de ningún modo, queda en pura apariencia y tiene sus días contados en el regreso sin futuro ni esperanza; sólo el amor permanece, todo lo demás que se genera con desamor –la injusticia, la desigualdad, la soledad, la opresión…- aunque hoy se lleve los aplausos de un éxito aparente, no tiene verdad ni fondo, caerá como dice el evangelio como la casa sin cimientos cuando el viento de lo auténtico sople y quede manifiesto todo lo que era pura apariencia. El amor genera esperanza y es esperanza, engendrada en el amor, no quedará defraudada.
  • Esperar es inquietarse: Inquietud viva, horizonte abierto… ¡sin ti no soy nada! Como el sarmiento arrojado de la vid, como el trillo en la era abandonado, como la noria que acabó fija sin dar vueltas… Inquietud, sin ti no somos nada.   Sí, allí estás tú, inquieta, inmortal, imperecedera, aunque nosotros hayamos perdido, entre los matorrales de lo falso y de las prisas, la vereda que llevaba a la fuente de los que nos dieron la vida, la vereda de la verdad que se encuentra caminando, aun en la vejez, sin perder las raíces abriéndose en la altura de un cielo y en la inmensidad de los mares. En la vereda y en el camino se esconde la respuesta; veredas con sus fuentes y su luz nos guían al paraíso de lo auténtico y de lo original y, del mismo modo, nos iluminan a lo singular de lo divino en lo humano y de lo humano en lo divino.
b)     LA IGLESIA QUE ALIMENTA LA ESPERANZA
El Papa Francisco  está marcando, frente a la realidad sufriente y doliente del pecado, que provoca la desesperanza, una línea de evangelio que quiere ser referente de la verdadera esperanza, fundamentada en la buena notica del Evangelio de Jesucristo. En cada momento nos va mostrando, con gestos y palabras, la necesidad de ser fieles a Jesucristo, nos recuerda que Él es la Buena Noticia que debe acaparar todo nuestro anuncio.
Retos para la Iglesia:

  • Una Iglesia afectada: “Prefiero una Iglesia accidentada por salir que enferma por encerrarse”. No es más rico el que más tiene, ni el que más sabe, ni el que más puede… sino el que más siente: “donde está tu tesoro, allí está tu corazón” (Mt 6,21). Se trata de ser fiel a lo que Dios ha hecho en Jesucristo; en Él no encontramos a un hombre poderoso –un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre (Lc 2,12)- ni sabio según el mundo –decían: ¿no es éste el hijo del carpintero? Mt 13,55- y mucho menos, rico – no tenía dónde reclinar la cabeza Lc 9,58-. Lo que sí encontramos es a un Dios humanado que es compasivo y misericordioso, que anda por los caminos y se deja afectar por todos, especialmente por los más débiles, y se une a ellos en cuerpo y alma: Lo que hicisteis a uno de éstos a mí me lo hicisteis, Mt 25,40. Hoy, como nunca, el mundo, la sociedad y los alejados necesitan una iglesia afectada, con sensibilidad profunda y auténtica, éste es el verdadero tesoro que llevamos en vasos de barro para que los demás puedan beber consuelo y esperanza
  • Una Iglesia arriesgada: “Que no nos venza el miedo y el pesimismo, tentaciones del maligno”. La salvación y la realización eclesial – su misión- no llegan por la seguridad, sino por el riesgo de la entrega: “El que quiera ganar su vida la perderá y el que esté dispuesto a perderla la ganará” Mc 8,35. Jesús lo tiene claro: la persona y la comunidad cristiana se realiza y se enriquece cuando se abre y arriesga sin miedo para realizar los deseos y sueños más profundos y comprometidos. Jesús hizo de su vida un proyecto arriesgado y así lo mostró sin engaño: “El que quiera seguirme que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz y me siga” Lc 9,24.
La persona y la comunidad cristiana se realizan y enriquecen cuando se abren y arriesgan sin miedo para realizar los deseos y sueños más profundos y comprometidos. “La Iglesia es enviada a despertar esta esperanza en todas partes, especialmente donde es ahogada por condiciones existenciales difíciles, a veces inhumanas, donde la esperanza no respira, se sofoca. Necesitamos el oxígeno del Evangelio, el soplo  del Espíritu de Cristo Resucitado, que vuelva a encender los corazones. La Iglesia es la casa en la que las puertas están siempre abiertas no sólo para que todos puedan encontrar acogida y respirar amor y esperanza, sino para que nosotros podamos salir para llevar este amor y esta esperanza. El Espíritu Sano nos empuja a salir de nuestro recinto y nos guía hasta las periferias de la humanidad” (Papa francisco, 15-10-2013).

  •  Una Iglesia generosa y gratuita: “Deseo una Iglesia pobre y para los pobres”. Vencer la tentación de la posesión como elemento de seguridad es condición básica para poder vivir lo comunitario y ser comprometidos. La seguridad de la institución, del número, del poder –“Di que estas piedras se conviertan en pan” Mt 4,3- pueden matar la auténtica vocación y grandeza de la Iglesia y llevarse así lo mejor de sus sueños; en especial, la dimensión comunitaria, fraterna y la capacidad de compromiso. La generosidad, como clave eclesial, enriquece y lleva a la plenitud su realidad sacramental.
  • Una Iglesia que busca el verdadero reconocimiento: “Somos príncipes, pero  príncipes del crucificado”. El éxito, que se presenta seductor y atrayente en el mundo, puede ser el mayor obstáculo para llegar a la verdadera y profunda alegría eclesial, que se gesta en la coherencia de lo auténtico y lo original. “No tentarás al Señor tu Dios” “Tírate hacia abajo: mandaré a mis ángeles para que no tropieces y todos te reconocerán” Mt 4,6-7.
Siempre va a haber llamadas más fuertes y seductoras que las del servicio y la entrega, pero no por eso más verdaderas y profundas. El reconocimiento a la Iglesia no puede venir por una defensa de la institución y sus tradiciones, sino por una vuelta a la fuente original del Evangelio, dejándonos purificar y transformar por él.

  • Una Iglesia que sirve: “Que el servicio sea nuestro poder”. Sacerdotes, obispos o Papa, sin Cristo, y éste crucificado no somos nada. Hay claves de autoridad que dan vida. Son aquellas a las que se accede desde un compromiso de servicio; cuando no es así, se cae en la tiranía aunque se revista de respaldo de mayoría o de dogmas religiosos. Caer en la tentación del poder fuera del servicio acaba anulando al que lo ejerce o al que lo sufre. “El que quiera ser el primero que sea el último  y el que quiera ser el jefe que sea el servidor de todos” Mc 10,35…Hoy, como nunca, necesitamos una Iglesia que tenga y use de verdadera autoridad, al estilo de Jesús. Una Iglesia que genere en su seno personas que ejerzan la autoridad con servicio en todos los campos:   sociales, políticos, económicos, culturales, religiosos, estudiantiles, sanitarios…
  • Una Iglesia sencilla y corresponsable: “Esto es lo que Jesús nos enseña y esto es lo que yo hago. Es mi deber, me sale del corazón y amo hacerlo”.”Tus cinco panes y dos peces”, cosa de pocos para muchos, ahí está el misterio de la Iglesia. La grandeza del misterio de lo comunitario y del verdadero compromiso no está en dar mucho o poco, no está tanto en el saber, tener o poder, sino en el querer, en el darse, en la vida. “Esta viejecita ha echado más que nadie, porque ha echado de lo que tenía para vivir” Mc 12,44. Estar desde el corazón, desde lo profundo, atento, sensible, dándose, facilitando… porque el amor es servicial.
  • Una Iglesia de la comunidad y la fraternidad: “Acoger con afecto y ternura a toda la humanidad, especialmente a los más pobres, los más débiles, los más pequeños”. “Lo tenían todo en común” Hech 4,32. Los hechos nos presentan cómo los primeros seguidores de Jesús tenían  claro que la fe era comunitaria. Una comunidad abierta al mundo: “Id por todo el mundo” Mc 16,15. El propio Jesús parte de un grupo de vida: “Los llamó para que estuvieran con Él y para enviarlos” Mc 3,14. Comunidad y misión en el mundo. Jesús convive  en comunidad viva y profunda con sus apóstoles y discípulos más cercanos; toda su vida quiere ser levadura y grano de mostaza en medio del mundo para sembrar y hacer crecer la masa con la fraternidad del reino. “Los pobres son los destinatarios privilegiados del Evangelio y la evangelización dirigida gratuitamente a ellos es el signo del reino que Jesús vino a traer. Hay que decir sin vueltas que existe un vínculo inseparable entre nuestra fe y los pobres. Nunca los dejemos solos” EG, 48.
  • Una Iglesia encarnada: “El preocuparse, el custodiar, requiere bondad, pide ser vivido con ternura”.   Nada más lejos del Evangelio que huir de la vida, la historia, la humanidad. Encarnarse, meterse en el mundo, como la levadura en la masa, como la sal en el guiso, como el grano de trigo en la tierra, todo para darse  y entregarse, para hacer el mundo según Dios. En  Jesús, el creador  se ha hecho creatura  y nada ni nadie de este mundo le es extraño a su carne ni a su espíritu.
  • Una Iglesia universal desde los últimos: “Que la unción llegue a todos, incluso a las “periferias”, donde nuestro pueblo fiel más lo espera y valora”-  Jesús nos invita a pensar y sentir desde la universalidad que se ejerce cuando nos acercamos a los últimos y los pequeños, ellos nos dan la media de la universalidad y de la voluntad salvífica del Padre.
  • Una Iglesia de Cristo: “Podemos caminar todo lo que queramos, podemos edificar tantas cosas, pero si no confesamos a Jesucristo, la cosa no funciona”.  No hay duda, la Iglesia no puede ser sin Cristo: “Sin Él, no podemos hacer nada” Jn 15,5.  
Ø      Una Iglesia que confía en El: “Si esto hace con los lirios y con los pájaros qué no hará por vosotros, hombres de poca fe” Mt 6,28.
Ø      Una Iglesia que hace lo que Jesús ha aprendido del Padre: “Hace salir el sol sobre buenos y malos”, acoge al hijo pródigo, lo perdona todo, sale a la búsqueda de lo perdido, sana, arriesga, entrega.
Ø      Una Iglesia que lee de modo creyente la historia: Este quehacer y sentir no se improvisa, sólo puede venir dado si  se nace de lo alto: “Tienes que nacer del agua y del espíritu” Jn 3,5.
Ø      Una Iglesia con horizonte definido: Para llegar a la identidad con Cristo, podemos decir con Pablo: “Ya no soy yo quien vivo, es Cristo quien vive en mí Gal 2,20. “Que sean uno Padre, como tú y yo somos uno para que el mundo crea que tú me has enviado” Jn 17,21.


LAS ACTITUDES DEL DISCÍPULO MISIONERO


  •  DISCÍPULO ANTES QUE APOSTOL “Para que estuvieran con Él y para enviarlos a predicar Mc 3,14-15a:
El enviado por Cristo es previamente discípulo, seguidor, imitador, compañero y amigo del Maestro, identificado con Él en el pensar y en el vivir. “Para la Iglesia el primer medio de evangelización consiste en un testimonio de vida auténticamente cristiana, entregada a Dios en una comunión que nada debe interrumpir y a la vez consagrada igualmente al prójimo con un celo sin límites. El hombre contemporáneo escucha más a gusto a los que dan testimonio que a los que enseñan, o si escuchan a los que enseñan, es porque dan testimonio.  Será sobre todo mediante su conducta, mediante su vida, como la Iglesia evangelizará al mundo, es decir, mediante un testimonio vivido de fidelidad a Jesucristo, de pobreza y despego de los bienes materiales,    de libertad frente a los poderes de este mundo, en una palabra de santidad”. ¿Vivimos conscientemente el Evangelio o hemos hecho  de la fe una cuestión rutinaria de nuestra existencia?. La cuestión es si verdaderamente el centro de nuestra vida es Cristo. Por eso es tan importante que la protectora, impulsora y modelo de nuestra misión sea santa Teresa. ¿Cómo ser Santos?   Tres caminos imprescindibles.

  •   UNA  VIDA DE ORACIÓN INTENSA
La oración es la base de una relación de amistad con el Maestro. Sin orar ni podemos conocerle ni es posible el proceso de transformación que Él quiere realizar en nosotros. El mismo Jesús dedicaba largos tiempos a la relación con su Padre. En la oración nos abrimos a la acción del Espíritu, que es el verdadero protagonista de la misión. Es Él quien nos infunde la fuerza para anunciar la alegría del Evangelio con pasión, con valentía, con ingenio, con parresía. El Espíritu es quien prepara el corazón de aquellos a quienes nos dirigimos con nuestro anuncio y quien hace posible su respuesta. Es muy importante la oración de intercesión por aquellos a los que vamos a evangelizar. La oración de intercesión tiene una fuerza poderosa  porque Dios se complace en que oremos por los hermanos.

  • VIVIR LOS SACRAMENTOS
“La fe nace y se robustece en nosotros gracias a los sacramentos sobre todo los de la iniciación cristiana: el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía, que son complementarios e inseparables. Esta verdad…se encuentra quizá desatendida en la vida de fe de no pocos cristianos, para los que estos son gestos del pasado, pero sin repercusión real en la actualidad, como raíces sin savia vital.
Cada vez que celebramos la Eucaristía  recibimos el Espíritu Santo que nos une más profundamente a Cristo y nos trasforma en Él.

  •  ACOMPAÑAMIENTO ESPIRITUAL FRECUENTE

“La propia experiencia de dejarnos acompañar y curar, capaces de expresar con total sinceridad nuestra vida ante quien nos acompaña, nos enseña a ser pacientes y compasivos con los demás y nos capacita para encontrar las maneras de despertar su confianza, su apertura y su disposición para crecer” EG 172.

v     ¿CÓMO ES UN DISCÍPULO MISIONERO?
1. MIRA HACIA ADELANTE CON ESPERANZA, ALEGRÍA Y CONFIANZA
En la causa del Reino, no hay tiempo para mirar hacia atrás, y menos para dejarse llevar por el pesimismo, la desesperanza o el fatalismo. Dice el Papa Francisco: “Una de las tentaciones más serias que ahogan el fervor y la audacia es la conciencia de derrota que nos convierte en pesimistas y quejosos y desencantados con cara de vinagre. Nadie puede emprender una lucha si de antemano no confía plenamente en el triunfo. El que comienza sin confiar perdió de antemano la mitad de la batalla y entierra sus talentos. Aun con la dolorosa conciencia de las propias fragilidades, hay que seguir adelante sin declararse vencidos y, recordar lo que el Señor dijo a san Pablo. “Te basta mi gracia, porque mi fuerza se manifiesta en la debilidad” 2 Co 12,9. El triunfo cristiano es siempre cruz, pero una cruz que al mismo tiempo es bandera de victoria, que se lleva con una ternura combativa ante los embates del mal. El mal espíritu de la derrota es hermano de la tentación de separar antes de tiempo el trigo de la cizaña, producto de una desconfianza ansiosa y egocéntrica” EG 85.
Una de las dificultades en la transmisión del Evangelio es que los cristianos no conseguimos transparentar ante los demás el gozo de la fe, y la vivimos más como una “tradición” o un “deber”.
2. ESTÁ SIEMPRE DISPUESTO A SALIR DE SUS SEGURIDADES
La Iglesia es una comunidad de discípulos convocada por el Señor, cuya finalidad consiste en llevar el anuncio de salvación del Evangelio hasta los extremos más remotos de la tierra, llegando a los hombres y mujeres de cada lugar y de tiempo. Los “pueblos” a los que hemos sido enviados no son sólo los diversos países del mundo, sino también los diferentes ámbitos de la vida: las familias, los barrios, los ambientes de estudio o trabajo, los grupos de amigos y los lugares de ocio. Por eso debemos estar dispuestos a salir de la propia comodidad y atrevernos a llegar a todos. “Salir a todos, en todos los lugares, en todas las ocasiones, sin demoras, sin asco, sin miedo” EG, 23. Nos dice el Papa: “Salgamos, salgamos a ofrecer a todos la vida de Jesucristo…  prefiero una Iglesia accidentada, herida y     manchada por salir a la calles, antes que una Iglesia enferma por el encierro y la comodidad de aferrarse a las propias seguridades. No quiero una Iglesia preocupada por ser el centro y que termine clausurada en una maraña de obsesiones y procedimientos. Si algo debe inquietarnos santamente y   preocupar nuestra conciencia, es que tantos hermanos nuestros vivan sin la fuerza, la luz el consuelo de la amistad con Jesucristo, sin una comunidad de fe que los contenga, sin un horizonte de sentido y de vida. Más que el temor a equivocarnos, espero que nos mueva el temor a encerrarnos  en las estructuras que nos dan una falsa contención, en las costumbres donde nos sentimos tranquilos, mientras afuera hay  una multitud hambrienta y Jesús repite sin cansarse: “¡Dadles vosotros de comer!” Mc 6,37. EG 49.
Un discípulo misionero vive de la alegría de anunciar la Buena Noticia. Nosotros somos invitados a redescubrir la alegría de la Evangelización. Una alegría que se expresa en fiesta y la celebración de cada pequeña victoria, cada paso adelante, cada hermano que vuelve a casa. Una alegría que se vuelve belleza en la liturgia.
3. SABE QUE NO VA SOLO: EVANGELIZA LA IGLESIA Y CON ELLA JESUCRISTO
Para un discípulo misionero la fraternidad es imprescindible. El testimonio de una vida fraterna cordial y sincera es una fuerza capaz de abrir los corazones a la fe. “Allí está la verdadera sanación, ya que el modo de relacionarnos con los demás que realmente nos sana en   lugar de enfermarnos es una fraternidad mística, contemplativa, que sabe mirar la grandeza sagrada del prójimo, que sabe descubrir a Dios en cada ser humano, que sabe tolerar las molestias de la convivencia aferrándose al amor de Dios, que sabe abrir el corazón al amor divino  para buscar la felicidad de los demás como la busca su Padre bueno. Precisamente en esta época, y también allí donde son un “pequeño rebaño” Lc 12,32, los discípulos del Señor son  llamados a vivir como comunidad que sea sal de la tierra,  luz del mundo. Son llamados a dar testimonio de una pertenencia evangelizadora de manera siempre nueva. ¡No nos dejemos robar la comunidad!” EG 92.

P. Javier del Valle O.P.